Cada vez se comercializan más los alimentos funcionales, aquellos que aportan beneficios al organismo a nivel intestinal gracias a la adición de microorganismos o fibra soluble.

 Los probióticos presentan microorganismos vivos añadidos que refuerzan el sistema inmune y regulan el equilibrio de la flora. Los prebióticos contienen fibra soluble y favorecen el desarrollo de la flora intestinal.

A nivel intestinal lactobacilos y bifidobacterias de probióticos son beneficiosas para sistema inmune, ofrecen protección anticancerígena, facilitan la absorción de minerales e intervienen en la síntesis de vitaminas.

Los prebióticos están presentes de forma natural en vegetales como alcachofa, soja, espárragos, cebolla, tomate, plátano o ajo. Favorecen el aumento de biomasa bacteriana en heces, mejorando el rendimiento intestinal y la producción de acidos grasos de cadena corta que potencia crecimiento de la flora y estimula motilidad intestinal. Producen efecto bifidogénico (favorece crecimiento de bifidobacterias) y dificultan la absorción del colesterol . El consumo de 15 gr al día de inulina favorece el aumento del volumen de las heces y combate el estreñimiento, mientras que su ausencia o escaso consumo genera tránsito lento y diverticulosis.

La leche materna es un excelente alimento rico en fibra soluble, contiene más de 130 oligosacáridos derivados de la lactosa que inhiben la adherencia bacteriana a la flora intestinal.

Los prebióticos dificultan el extreñimiento pero también son útiles en caso de diarreas, gastroenteritis, intolerancia a la lactosa o enfermedades inflamatorias crónicas. En la "diarrea del viajero", infección por alimento o bebida contaminado por aguas fecales, el consumo regular de prebióticos disminuye la intensidad y frecuencia de la diarrea. En los niños una diarrea recurrente puede resultar peligrosa, porque la mayor parte del agua es extracelular y la pierden más rapidamente. La ingesta de yogures puede ayudar a evitar una deshidratación causada por la acción de la lactasa en el colón.

La combinación de prebióticos y probióticos dan lugar a los alimentos simbióticos, aquellos que contienen bifidobacterium y fructo-oligosacáridos. En el mercado podemos encontrar estos productos en forma de lácteos fermentados y su efecto resulta positivo cuando se consumen de forma regular.

Como dijo el sabio Hipócrates:  "Deja que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento".

Cuando comemos fuera de casa y algo nos sienta mal lo solemos achacar a una posible insalubridad del alimento, pero no siempre es esta la razón por la que nos podemos encontrar indispuestos a nivel digestivo.

En ocasiones nuestro organismo presenta intolerancia a determinados aditivos alimentarios, aquellos que se añaden a los alimentos con una finalidad concreta, como antioxidantes, conservantes, edulcorantes, colorantes, emulgentes, estabilizadores, espesantes o gelificantes.

El glutamato monosódico es un aditivo que se encuentra de forma natural en guisantes, carne, queso, leche o campiñones, pero también es un estimulante o potenciador del sabor muy utilizado en restaurantes chinos. En algún momento determinado nuestro organismo puede presentar intolerancia a ese aditivo y encontrarnos ante una serie de síntomas que abarcan desde cefaleas, sudoración o mareo hasta dolor torácico, dificultad respiratoria y molestias gástricas, cuadro médico conocido como el "síndrome de restaurante chino".

Es importante conocer nuestro organismo y detectar cuando nos hayamos ante una simple indisposición puntual o cuando un determinado alimento o sustancia es rechazado en reiteradas ocasiones, entonces nos estará poniendo en alerta ante un caso de intolerancia alimentaria.

La leche y sus derivados constituyen el grupo de alimentos más completo y equilibrado en nutrientes, aportando proteínas de alto valor biológico, grasa, hidratos de carbono (lactosa), minerales  (calcio y fósforo) y vitaminas liposolubles (A, D, E y K), aunque es pobre en hierro y vitamina C. La composición nutricional de sus derivados varia en cuanto a su contenido en proteínas, grasa y agua.

Las proteínas lácteas son de alto valor biológico, es decir, proporcionan al organismo una amplia variedad de aminoácidos, muchos de ellos esenciales (sólo se pueden obtener a través de los alimentos). Además es el alimento que mayor contenido en calcio posee.

Sin embargo, en el proceso de preparación para su comercialización, la leche pierde muchas de sus propiedades nutricionales. Al ser sometida a altas temperaturas pierde la disponibilidad de calcio en mayor o menor proporción, según el tratamiento al que se vea sometida. Mientras que la leche esterilizada es sometida a altas temperaturas durante largos periodos de tiempo, la pasteurizada se somete a alta temperatura durante un corto tiempo, de manera que los nutrientes se alteran menos.

Sin embargo, hoy en día, los consumidores optan por la UHT o leche esterilizada, por ausencia de información o por comodidad, dado que la leche pasteurizada sólo se conserva en refrigerío de 2 a 3 días.

Optar por una leche pasteurizada es una elección más que saludable, puesto que estaremos aprovechando uno de los alimentos con mayor riqueza en nutrientes.

El efecto cardiovascular del vino es saludable en una ingesta moderada, continua y sin sobrepasar las cantidades diarias estimadas en tres copas para los hombres y dos para las mujeres.

El vino contiene vitaminas, minerales y aminoácidos, por lo que es considerado un alimento. Favorece la eliminación del colesterol en venas y la oxidación del LDL, conocido popularmente como "colesterol malo".Posee polifenoles, cuyas propiedades son antioxidantes, anticancerígenas y vasodilatadoras. Uno de estos es el resveratrol, favorece la muerte de células cancerígenas, el vino blanco tiene 0,48 mg/l y el tinto 7,55 mg/l.

El alcohol se distribuye con facilidad, por cerebro, hígado y bazo. El 80% pasa al hígado donde se metaboliza como ácidos grasos, provocando en dosis elevadas cirrosis o hepatitis. La mujer metaboliza el alcohol más lento que los hombres y los orientales más lento que los occidentales. En la menopausia un consumo de 1 ó 2 copas al día resulta beneficioso, ya que en esta etapa la mujer se encuentra desprotegida hormonalmente y presenta mayor riesgo cardiovascular. Su ingesta, acompañada de comida, hace más lenta su llegada a sangre. Los azúcares y las grasas permiten absorber el alcohol más lentamente, mientras que los antiácidos disminuyen su metabolismo, provocando mayor toxicidad en sangre.

El consumo de vino es beneficioso pues, según la OMS una ingesta de 10 a 30 g de alcohol al día disminuye la incidencia de muerte por patología coronaria. Si se superan los valores estimados, el efecto es por el contrario dañino, puede generar úlcera de estómago, hipoglucemia y malabsorción de minerales y vitaminas del grupo B.

El astemio puede padecer más enfermedades cardiovasculares que la persona que toma dos copas de vino al día.

 

Son muchas las personas que por razones de salud se ven obligados a prescindir de la sal en su dieta.

Las plantas aromáticas son una opción saludable, aportan sabor, aroma y propiedades medicinales a carnes, pescados, sopas, arroz, pasta, legumbres e incluso postres. Entre los más utilizados están el romero, el tomillo, la canela, el clavo, el laurel, la albahaca, el eneldo o el estragón. Sus efectos beneficiosos son diversos, sobre todo a nivel digestivo. La canela, el anís y el clavo poseen propiedades digestivas y previenen aerofagia. El azafrán actúa como sedante en dolencias menstruales e intestinales y aporta hierro, vitamina C y vitamina B6. La cúrcuma es antiinflamatoria sobre todo de hígado y el  jenjibre ayuda contra naúseas, vértigos y mareos...

Condimentar nuestros platos con especias varias es, en todos los aspectos, un punto a favor de nuestra salud.

 

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